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¿ESTÁS COMPLICANDO LAS SITUACIONES DIFÍCILES?

Cuando las cosas se ponen cuesta arriba y te toca enfrentarte a un escenario que no es muy prometedor... ¿estás poniéndote las cosas aún más difíciles o estás actuando con valor y claridad para resolver esa situación?



Hay un podcast en el que te hablo de este tema. Podés visitar la pestaña PODCAST para escuchar este y otros programas.

Hoy te quiero compartir 4 errores que te impiden ver las situaciones con claridad o que no te permiten crecer a partir de los problemas que te toca enfrentar.



1. No darte permiso de sentirte mal:

Desgraciadamente, porque vivimos en una cultura en la que se premia al hombre valiente e inquebrantable, los varones son quienes más sufren por no sentirse libres de expresar su tristeza o su malestar. Darnos permiso de sentirnos mal significa reconocer el dolor que sentimos y no tratar de evadirlo ni de ocultarlo, ni de fingir que "no pasa nada". El dolor es importante, es una lección porque nos permite entender por qué la situación nos afecta y qué importancia tiene que un evento nos haga sentir mal. No se trata de revolcarnos en el dolor, sino de reconocerlo como parte de una lección y aprender de eso.


2. Compararte con los demás:

Un error común. Muy común. ¿Por qué esto me pasa a mí y a los demás no? A mi amiga le pasó lo mismo y su reacción fue diferente.... Cada persona tiene su propia historia, sus miedos y fortalezas, necesidades y obligaciones distintas. Lo más importante es compararnos con nuestras propias experiencias para ver en qué hemos cambiado y cómo hemos crecido, o qué actitud hemos tomado ante los distintos conflictos que se nos han presentado.


3. Asumir el rol de víctima:

Es mucho más simple echarles la culpa a los demás que asumir nuestros defectos, por eso es común escuchar a personas quejándose, en lugar de estar trabajando para mejorar. Para aprender verdaderamente de las situaciones difíciles hay que asumir un rol activo y reconocer qué rasgos de nuestra personalidad y qué errores o actitudes nos hicieron llegar ahí (si es que es nuestra responsabilidad)


4. No amarte ni reconocer tu valor:

Es común que los problemas nos hagan dudar, que ante una dificultad muy grande pensemos en preguntas que no nos llevan a ninguna parte o que nos tratemos con calificativos que no nos ayudan en nada ("¿por qué me pasa esto a mí?", "es porque soy una estúpida que no puedo resolver mi problema") Más bien, se trata de hacer preguntas para crecer, no preguntas que nos hagan daño y que nos hagan sentir tristes. Se trata de darnos ánimo, de reconocer que a todo el mundo le toca enfrentarse a problemas y que de esta situación vamos a salir con más herramientas para enfrentarnos a situaciones similares.


Yo misma me he caído en estos 4 errores y por eso es que te los comparto hoy, pero me encantaría saber qué más agregarías vos a la lista. Contame en mis redes sociales o en los comentarios.



Un abrazo,

Silvia